De las interpretaciones que conocía de esas obras no recuerdo ni una sola que me guste más que éstas, en la que ayuda la gran calidad de sonido del registro.
En la publicación que ahora lanza Sony uno se queda literalmente pasmado de la absoluta facilidad con que Lang toca intrincadísimos pasajes de ambos conciertos: su técnica o su mecanismo son realmente insultantes.
Las interpretaciones de este disco no son sólo las de dos dotadísimos profesionales de la música junto a una de las mejores orquestas del mundo y una de las más adaptables a cualquier estilo y autor. No hay el menor exhibicionismo gratuito, ni virtuosismo vacío... Todo es, de principio a fin, extraordinario.

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