25 diciembre 2007

CARTA AL DIRECTOR DE LA TRIBUNA

CARTA AL DIRECTOR

Acabo de leer en el periódico que usted dirige la colaboración de Antonio Soria en la página de la edición del pasado domingo, día 16 de diciembre, que su periódico dedica a la música, en esta ocasión para dar a conocer la programación del concierto de Bruno Canino y Joaquín Palomares –violinista que se olvida reseñar aunque el concierto es de dúo violín y piano– que la SOCA ha organizado dentro de su FIPA07 (osea Festival Internacional de piano de Albacete 2007).

Como su colaborador, que es asimismo director artístico de la Sociedad de Conciertos, aprovecha la tribuna, además de para informar de la programación del próximo concierto de la SOCA –de forma incompleta como he referido antes– a loar los logros de la Sociedad de Conciertos de Albacete desde sus inicios y de la asociación de juventudes musicales de la ciudad, principalmente en donde él tuvo participación, y a dedicar un párrafo a la otra asociación musical de la ciudad –innominada por descuido o intencionadamente– la Asociación Albacetense de Amigos de la Ópera, que tuve el honor de presidir, y ahora participar, en las decisiones de su Junta Directiva, en unos términos inexactos, quiero aprovechar sus páginas para que sus lectores tengan una opinión contrastada sobre las afirmaciones que se vierten en la citada colaboración.

Marca de la retórica propia del autor citar como nueva a una asociación que fue creada hace más de una década y que ha tenido ya cinco presidentes, uno de ellos quien esto firma, que estuvo desde sus inicios en su Junta Directiva y unos pocos años como presidente. Escribir entre líneas que siga siendo su presidente aunque "no lo siga siendo nomimalmente" es una afirmación tendenciosa e injusta en relación a las personas que son o han sido presidentes de esta asociación y su dedicación a ella. De mi aportación a esta asociación desde sus inicios y mi colaboración en toda su singladura no puedo por menos que sentirme orgulloso.

No sé si a estas alturas tomar como un halago que me califique de "buen aficionado a la música", cuando antes era un simple aficionado metido a la ingrata tarea de comentarista musical en algunos medios de comunicación locales. Pero de nuevo yerra al calificarme como "la única persona que atacó en la prensa a la SOCA", si a eso puede denominarse el hacer un comentario sobre un concierto organizado por ésta que a mi juicio había sido mal enfocado por mezclar a dos cantantes, muy distintos entre sí, por tesitura y repertorio, en una sucesión alternada de interpretaciones como tratándose de dos medios conciertos en uno, en vez de haber realizado dos conciertos completos por separado con cada uno de los cantantes. Por otro lado nunca he ocultado mi idea personal de que la SOCA, que surge como un revulsivo a la pobre programación musical de la ciudad, debía haber intentado asesorar a las administraciones públicas a la definición de una esa programación ideal –como hizo su colaborador en alguna etapa–, en vez de constituirse en un grupo que programa con la ayuda, mayoritariamente, de esas mismas administraciones. También he expresado la forma encorsetada de distribuir los conciertos en forma de festivales –que no lo son– y lo desigual de su programación, pero no deja de ser una opinión personal y para mí suficiente como para no asociarme a esta entidad, aunque reconozco sus logros en muchos conciertos a los que he podido asistir y asistiré si la calidad de los intérpretes, los programas o mi disponibilidad de tiempo me lo permiten.

Hasta aquí todo puede entenderse como cuestión de enfoque o divergencia de criterio. Pero la retorcida forma de expresarse del colaborador llega a su grado sumo al mezclar de forma extraña mi discrepancia de criterio respecto a la SOCA –que reitero es a algún concierto y a cierto enfoque de su programación– a, cito textualmente sus palabras: "razón que me ha llevado a conseguir el apoyo de Cultural Albacete (pagado con nuestros impuestos…), en ese curioso juego que el mundo político y de su favor se permiten quienes están ahí y guardan antiguas amistades". ¿Por qué se expresa así de mal y mal intencionadamente su colaborador? Por desinformación y mala fe.

Se refiere a que la AAAO ha programado con la misma legitimidad que las dos otras asociaciones musicales de la ciudad, e igualmente con patrocinios públicos y privados (Ayuntamiento y CCM –no con Cultural Albacete como cree él–) un ciclo de recitales con jóvenes cantantes de ópera. Que sepamos nadie en esta ciudad había puesto en marcha una iniciativa como esta consistente en posibilitar que buenas voces que en estos momentos están en los escenarios de ópera de nuestro país, puedan acercarse a nuestra ciudad a dar testimonio de su arte, con la doble condición ser joven y cantar ópera. Y esto no tiene nada que ver con las buenas veladas que haya podido programar con cantates consagrados el FELIR (Festival lírico internacional de Albacete de la SOCA), ni con los mejores recitales líricos organizados en la ciudad por Cultural Albacete, en alguna ocasión con la colaboración de la asociación de amigos de la ópera. Ha caído en el error al contemplar la edición de un programa de mano conjunto para dar a conocer la futura programación de recitales líricos en nuestra ciudad en fechas próximas organizado por ambas entidades por separado –AAAO y Cultural Albacete– aunque si bien existe un protocolo de colaboración de ambas entidades para mejorar la programación musical lírica de la ciudad y no para disgregar ésta con personalismos estériles.

El error en lo que él llama "contraprogramación" ha consistido en que un concierto organizado por la AAAO y por la SOCA coinciden en las fechas (día 21 de este mes). A este respecto esta asociación consultó con los responsables de la salas de conciertos habituales de la ciudad: Auditorio Municipal y Teatro Circo y pudo comprobar la disponibilidad de fechas sin reparar en el salón del Casino Primitivo, error soslayable por el distinto carácter de cada uno de los actos, pero que en cualquier caso no justifica la airada arremetida del colaborador aunque es susceptible de una reflexión conjunta, que todos deseamos, para ordenar la vida musical de la ciudad, estando de acuerdo en la necesidad de la "mejora de la coordinación y el aprovechamiento de los recursos"