31 julio 2015
BAJO A SOMBRA DE STALIN. NELSONS Y SHOSTAKOVICH
Hoy 31 de julio se ha producido el lanzamiento de este disco del director letón Andrid Nelsons, al que profeso una gran admiración y le escucho todo lo que graba, y más con música de uno de mis compositores preferidos del siglo XX. Nelsons ha iniciado un proyecto que lleva por título "Shostakovich Under Stalin's Shadow" (S. bajo la sombra de Stalín), un programa de conciertos y grabaciones de las obra sinfónica compuesta por aquel, desde mediados de los años treinta (estreno de su quinta sinfonía) hasta la estreno de la décima, ésta supuestamente escrita como una respuesta a la muerte de Stalin en 1953, y que fue la primera gran obra que éste no pudo escuchar. Las grabaciones tendrán lugar en Boston con la orquesta sinfónica de la que Nelsons es ahora titular.
Después de este disco vendrán dos más, uno con las sinfonías 5, 8 y 9 y otro con la 6 y 7. Sin duda a mi juicio, de entre lo mejor del compositor.
Aquí tenemos el primer fruto de esa colaboración con su nueva orquesta la sinfónica de Boston, después del disco dedicado a la segunda sinfonía de Sibeluis, grabado para el sello de la propia orquesta. Andris Nelsons tiene una clara afinidad por Shostakovich y proporciona una interpretación muy bien articulada, lacerante, de caracterización fuerte y sin perder detalle, creando unos climax orquestales que acentúa un arco dramático implacable en el que ruge un metal que muerde. El director se empeña en desmenuzar los detalles de las texturas y en colorear las lineas musicales, como si quisirea que no perdieramos detalle. Lo que agradecemos enormemente.
La grabación —muy buena— tiene las virtudes e inconvenientes de las grabaciones del vivo, pero las prefiero.
No es una grabación más, hay que escucharla. Enorme disco.
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Andris Nelsons,
Shostakovich
26 julio 2015
OTELLO: ÓPERA PARA TODOS
La feliz confluencia de Shakespeare, Boito y Verdi dieron lugar a uno de los mejores espectáculos de teatro musical de todos los tiempos.
Al conocer la muerte de Jon Vickers —uno de los mejores Otellos de historia—, me puse a buscar una de sus grabaciones de este papel, y casi por azar me encontré con este disco del sello Naxos —el de precios bajos y grandes interpretaciones— y me encuentro este Otello que me llama la atención por haber sido grabado en Oviedo, con su orquesta filarmónica —que no conocía—, dirigida por su director artístico Friedrich Haider y con un elenco del que sólo conocía a su protagnista Robert Deam Smith, por su participación en las grabaciones recientes de Tanhauser, Maestros cantores y Holandés errante para Pentatone, dirigidos por Marek Janowski, con muy buenos resultados en general. y habitual del Festival de Bayreuth.
Pero sobre todo me llamaba la atención la participación del Orfeón Donostiarra y de los pequeños León de Oro, una formación coral que pude admirar en la pasada Semana de Cuenca.
Menuda sorporesa. Se trata de una grabación muy equilibrada en la que me he quedado clavado al escuchar el comienzo del primer acto y la prestación del Orfeón, absolutamente maravillosa por su claridad de ataque, empaste y homogeneidad sonora. Sin duda uno de los mejores coros del mundo.
Robert Deam, no es Vickers, pero defiende su Otello de forma muy respetable, con musicalidad y capacidad dramática muy satisfactorias. La Desdémona de soprano italiana Raffaella Angeletti es un verdadero hallazgo. Tiene una voz hermosa de spinto, y la expectaciòn que en esta ópera despierta escuhar la canción del sauce del acto IV, no me decepcionó. Toda la escena era absolutamente conmovedora.
El rumano Sebastián Catana como Yago no puede compararse con Tito Gobbi, pero es musical y aprovecha la belleza engañosa del personaje.
Como se trata de una producción española no cabe más que felicitarse, pues me ha hecho disfrutar de nuevo de la escucha de Otello
08 julio 2015
GRIGORY SOKOLOV, POSIBLEMENTE EL MEJOR PIANISTA VIVO
Pocos discos como el que reseño habían despertado en mi tanto disfrute y admiración como el que he escuchado esta tarde de un tirón, sencillamente porque no he podido levantarme hasta terminar su escucha.
"The Salzburg Recital" es un concierto de Grigory Lipmanovich Sokolov ofrecido en 2008 en la ciudad natal de Mozart, conteniendo dos sonatas de Mozart (KV 280 y KV 332), los Préludes Op.28 de Chopin y seis piezas breves como bises.
Desde el comienzo el pianista vive en su propio universo en las interpretaciones mozartianas, danzantes y transparentes, con toques de melancolía que nos presenta como premonitorias del Romanticismo y en un sonido bellísimo. En un Chopin de fortaleza armónica y claridad, Sokolov es más dado a la liquidez en el fraseo y a la exposición de sentimientos y sensaciones muy sólidas, como una angustia sombría que nos toma prisioneros. Cada uno es esculpido con precisión, tanta, que se podría objetar los tempi excesivamente lentos de algunos, que se perdona por su extraordinaria diseccion de esta música.
El pianista es un dramaturgo nato con una técnica hipersólida y una intensidad luminosa, con una enorme paleta tonal y capaz de emitir oleadas de sonido sustancioso. ¿Punto álgido del recital en el que se contiene la respiración? El arreglo de Busoni del coral 'Ich ruf zu dir, Herr Jesu Christ' de JS Bach.
Buen sonido para un concierto en vivo, como deberían ser todas las grabaciones.
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