07 diciembre 2011

Dos regalos discográficos Albaceteños



Resulta apasionante para un melómano local poder encontrase, sin tener antecedentes informativos previos, con dos discos CD de un nuevo sello discográfico y comprobar que han sido concebidos por un albacetense, siendo los principales protagonistas del mismo también albaceteños. Después del asombro inicial, la primera impresión que tuve es de curiosidad. Superada su escucha atenta y tranquila, plena satisfacción y agradecimiento por los buenos momentos obtenidos de su escucha.
El sello Vanitas ha sido fundado este mismo año por el clavicenista albaceteño Andrés Alberto Gómez como una “necesidad de expresión artística y vital a través de la edición discográfica”. Y no solo para editar los proyectos del grupos en los que él participa como “La Reverencia”, sino para “renovar la visión de lo que se conoce con el nombre de ‘música antigüa’, así como conseguir la espontaneidad natural de las interpretaciones… para dar a conocer una música en muchos casos olvidada, pero que forma parte de nuestra historia”.

Con estos buenos propósitos se lanzan a esta aventura cultural en un sector tan “patas arriba” como el de las ediciones discográficas en CD. El primero como puesta en valor de las virtudes interpretativas del creador del sello, que al mismo tiempo es su director artístico, productor y responsable del montaje digital. Y lo hace Andres Alberto Gómez con la que quizás es una de las obras más importantes de su instrumento, y diría más una de las más fascinantes de su creador, Juan Sebastian Bach, y por tanto de la historia de la música; me refiero a las Variaciones Goldberg, de la que existen infinidad de versiones con instrumentarium de lo más variado (no siempre para tecla), y de concepciones estéticas también diversas. Se han tocado con instrumentos de época, con diversos tipos de instrumentos de tecla, incluido el piano moderno, hasta conjuntos de cámara como tríos, cuartetos y orquestas de cuerda, instrumentos de viento… y con aproximaciones estéticas escrupulosamente basadas en estudios musicológicos, hasta versiones tan libres que pensamos mejor en reinvenciones como las del pianista de jazz Uri Caine.

Curiosamente no muchos españoles han llevado al disco esta obra. Realmente no conozco o recuerdo a ninguno, lo que de entrada justificaría este registro. Pero mas allá diremos que esta importante versión, merece una atención atenta y se disfruta en toda la extensión del disco, que por si fuera poco se completa con 14 canones BWV 1087, esta vez tocados con su grupo La Reverencia. Con pulsación segura y sólida técnica desgrana la obra con una claridad de ideas y conocimiento aporta una excelente interpretación a nuestros oídos. Disco dirigido a oídos sensibles, a todos los melómanos interesados por el análisis comparativo y en general para los atraídos por la música en estado puro de una de las mejores obras de J.S. Bach, pilar de la música occidental.

El otro disco lleva por título Orfeo Celeste y se interpretan obras de Bartolomé de Selma y Salaverde, fraile agustino nacido en fecha desconocida hacía 1580, posiblemente en España. Lo más probable es que el autor que motiva estas líneas fuese hijo de Antonio de Selma Salaverde (?, ca. 1585-Madrid, 1646?) y, por lo tanto, nieto del primer Bartolomé. En cualquier caso, lo verdaderamente relevante es que Bartolomé, el joven, nace y se educa en el seno de una familia de constructores de instrumentos para ministriles, es decir, de instrumentos de viento. El primer Bartolomé de Selma desempeñó su oficio en la catedral de Cuenca para ser posteriormente nombrado maestro de los instrumentos (esto es, constructor y mantenedor de los instrumentos) de la Capilla Real en Madrid, cargo en el que fue sucedido por su hijo Antonio, presunto padre de nuestro fraile.

La única obra conservada de Selma y Salaverde son un libro de “Canzoni, fantasie et correnti, Da suonar ad una 2. 3. 4. Con Basso Continuo”, que exigen un alto nivel de virtuosismo del intérprete. La modernidad de Selma radica en numerosas características “barrocas”, que van desde la estructura general de las canzoni –es sintomática la presencia de canzoni (o fantasie) para un instrumento solista y bajo continuo junto a la de otras “concertadas” para dos o tres instrumentos y bajo continuo.

Se trata por tanto de un importante compositor del barroco español, y unos ejemplos de la poca música instrumental española del siglo XVII que ha llegado hasta nosotros. Por eso quizás el esfuerzo del grupo albaceteño “La reverencia” de darlo a conocer, aún existiendo versiones discográficas anteriores (Zarabanda/Marías, More Hispano/Padilla y Syntagma Amici/Papasergio), de hace ya unos años, merece tanto la pena. Se trata de una novedad discográfica que hace justicia a esta música con puñado de excelentes interpretes y mejores músicos, que se entienden a la perfección en la planificación sonora de las obras interpretadas, que harán las delicias de los que gusten de exquisiteces o de los que quieran descubrir fascinantes senderos por los que los amantes de la música puedan profundizar en las emociones producidas en su escucha.

Acordes con los nuevos tiempos el sello (www.vanitasmusica.com) y el grupo (www.lareverencia.com) poseen página web con información sobre el sello y sus intérpretes y con fragmentos de las obras interpretadas en ambos discos y difusión en las redes sociales a través de facebook.

Buenas tarjetas de visita de estos excelentes músicos los dos CD’s. Ahora a esperar que los programadores culturales tengan la ocurrencia de proponerles que interpreten estas obras en concierto.

1 comentario:

Manuel López-Benito dijo...

Excelente artículo y magnífica, a la par que valiente dados los condicionantes actuales, la apuesta de Andrés Alberto Gómez en su aventura de divulgación de una de los grandes corpus musicales de todos los tiempos representado por la música del Kantor de Leipzig.

¡Que decir de la música barroca española!

Mi más cordial enhorabuena a ambos por este trabajo de divulgación musical y le deseo a Andrés Alberto Gómez toda clase de éxitos, que a buen seguro obtendrá.