27 octubre 2011

A MEDIAS. Recital de María Bayo en Albacete




El pasado jueves tuvo lugar en el marco del Teatro Circo el primer recital de la gira que María Bayo realizará por Castilla-La Mancha bajo el nombre de ‘Las heroínas de Mozart’, en la que contará como orquesta acompañante con la Orquesta Sinfónica de Albacete, dirigida para la ocasión por Juan Luis Martínez.

El programa incluía oberturas y arias de óperas de W. A. Mozart para soprano lírica.
Llamó la atención del sobrenombre dado al concierto. Dentro del género de recital lírico con orquesta, no entendí a qué venía denominar al concierto como “Las heroínas de Mozart”, ya que normalmente se alude en ópera con este nombre a personajes propios de la óperas serias, generalmente barrocas, capaces de sacrificios personales llegando incluso a perder la vida en ello. En ningún caso ello ocurre en las óperas aludidas en el recital. Suponemos que el sobrenombre es un reclamo para atraer a las personas menos conocedoras del género.

Hay que defender las iniciativas culturales que tienen como protagonistas a nuestros músicos, tanto solistas como agrupados en diferentes conjuntos instrumentales. Además de reivindicar para ellos un protagonismo creciente en la vida cultural de la ciudad en acciones determinadas, pero los responsables de la programación cultural deben saber que colocar a una agrupación en empresas artísticas no adecuadamente concebidas, restan más que suman. No se trata de escoger a una cantante y caer —de forma simple— en la cuenta de que como tenemos una orquesta local, pues la ofrecemos para el evento. Pienso que hay que conocer mejor en qué momento se encuentra solista y agrupación. Sus niveles artísticos son muy distintos, y ello suele dar resultados no esperados, lo que demuestra la nada sencilla tarea de acompañar a una cantante. No quita que podamos pensar que en los restantes conciertos de la gira no vayan a ser mejores. 


En terminos generales las interpretaciones estuvieron imprescisas de cuadratura y de equilibrio entre voz y orquesta. Ésta no era grande —una orquesta clásica— perfectamente adecuada por número para el repertorio, pero ciertamente descompensada por familias, muy escasas las dos violas y los tres cellos —que poca contundencia en la parte grave de la orquesta— para un conjunto con doce violines. Hubo momentos donde se adviertieron más los desajustes como el el “Come scoglio” de Fiordirigli de Così fan Tutte y otros donde se disfrutó de una velada agradable. Mucho me temo que el problema que justifique lo anterior se deba a una falta de ensayos suficientes entre solista y conjunto, en una música, en apariencia sencilla de eschuchar, pero muy difícil de interpretar debido a que la música mozartiana posee una idioma propio tan sólo al alcance de grandes artistas y no tan solo de competentes instrumentistas.

Idioma mozartiano del que la soprano navarra ha dado cuenta en su carrera, y que hemos podido comprobar hace pocos años en su Don Giovanni en el Teatro Real, junto al malogrado, vocalmente, Carlos Álvarez, o su prestación como Rossina en El barbero de Sevilla en el mismo coliseo. También en su disco sobre Mozart editado por Naïve en el año 1997. Pero no todos los personajes mozartianos son interpretados por la Bayo con la misma exquisitez, ni le son afines a sus condiciones vocales. Su voz no posee hoy la frescura de hace años y adolece de dificultades excesivas a la hora superar las fioriture y la necesidad de un mayor cuerpo, apoyo y peso en la zona grave de su tesitura. Mucho más comoda en las arias de Las Bodas de Fígaro pero precipitada y con más apuros de los deseados en las arias más exigentes de Idomeneo, Così y Don Giovanni. Pero es indudable que sus interpretaciones están llenas de buen gusto y sensibilidad, como las que hizo gala en las arias de Las Bodas de Fígaro —cinco de ellas fueron interpretadas de ésta ópera—,  y que sin duda fueron lo mejor del recital.

No hay comentarios: